viernes, 6 de agosto de 2010

Robert Frank



"La actualidad es mentira. Crean el suceso: se inventan la actualidad para poder venderlos cada día. En cambio, el interés real de una foto es personal, individual y eterno".

Transcribo una entrevista realizada a Robert Frank por Lluis Amiguet para La Vanguardia y publicada el 29 de abril de 2005.

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ROBERT FRANK, FOTÓGRAFO DE LA GENERACIÓN BEATNIK: ´AMERICANS´
"A mi edad, vivir es un acto creativo"

Tengo 82 años: a mi edad vivir es un acto creativo y la vida es buena todavía conmigo, aunque sólo sea por un poquito de sol al mediodía. Nací en Zurich, pero siempre viví en América.La actualidad es un invento para vender periódicos. Casado, perdí a mis dos hijos; no ha pasado un día en que no los recuerde. El Macba expone mi obra.

LLUÍS AMIGUET - 29/04/2005




-A los 16 años tomé mi primera fotografía...

-¿Por qué?

-Quería ser capaz de hacer algo que mi padre no pudiera hacer. Cuando creces tienes dos posibilidades: o haces lo mismo que tu padre y mejor o haces algo totalmente diferente y, en ese caso, cualquier cosa que hagas es mejor.

-He leído que su padre era comerciante.

-Yo fui fotógrafo. Dicen que me influyó la Bauhaus y es cierto que el oficio, entonces artesanal, me lo enseñaron mis maestros suizos, pero la curiosidad es personal. Por eso el arte no se enseña, sólo se aprende.

-¿En qué sentido?

-Si miro al mundo como fotógrafo, de repente mi vida tiene otro sentido. Cuando cogí la Leica vi luz donde antes sólo había cosas. Descubría gestos en mi madre que sin ser fotógrafo no hubiera apreciado jamás.

-¿Qué quería fotografiar usted?

-Personas. Me impresionaron las fotos de Senn de los refugiados españoles de la Guerra Civil. Las fotos convertían aquel sufrimiento en algo próximo, personal. Yo quería hacer ver a la gente con mis fotos ese dolor, pero también la alegría y los sentimientos.

-¿Por qué emigró a Estados Unidos?

-De nuevo, curiosidad... y supongo que Hitler también influyó.

-¿Qué vio en Estados Unidos?

-Un mundo que, sobre todo, trabajaba día y noche. Vi obreros, camareras, mineros...

-En sus fotos parece que te hablan.

-Es un mundo desaparecido para siempre excepto en esas fotos. Peggy Guggenheim me dio una beca para que fotografiara América y me compró un coche de segunda mano.

-Y usted publicó Americans.

-Hice más de 30.000 fotografías de aquel viaje, pero el libro no gustó a los americanos de entonces: no era bonito.

-Hoy es un gran clásico.

-Recuerdo que di muchas vueltas. En una carretera de Arkansas me detuvo la policía.

-¿Por qué?

-Vieron un tipo mal vestido, mal afeitado y con acento extranjero en un viejo coche cruzando América de punta a punta con mapas llenos de extrañas señales, una Leica y cientos de rollos de fotos.

-Sospechoso...


-Eran tiempos duros, 1955-1956. Les dije que sólo iba a fotografiar pozos petrolíferos.

-¡Un espía!

-Me interrogaron durante tres días. Me preguntaban si yo era "un rojo".

-¿...?


-Intenté explicarles que quería fotografiar América.No entendieron. Lo que me preocupaba es el FBI: tomó mis huellas y podría denegarme la nacionalidad que tramitaba.

-¿Qué hizo después de dos años de viaje?


-Mi amigo Jack Kerouac me escribió la presentación de Americans.

-Él había publicado On the road.

-Sí, pero poca gente sabe que Jack no tenía carnet de conducir.

-Kerouac escribió que usted era con sus fotos "el gran poeta trágico de América".


-Jack me quería. Era un buen amigo,

-¿Dónde trabajó usted luego?

-Fotografié el complejo Ford en Detroit.

-¡Cuánta tristeza en sus fotos!

-Era lo que veía... Trabajé para Harper´s,The New York Times y Esquire,que me encargó la convención demócrata de Chicago.

-Políticos despeinados y sin glamour.

-El glamour siempre es imaginario y el fotógrafo decide si sigue el juego o no. Pero no me gustan los encargos. Sólo el interés personal es universal. No me preocupa lo que los editores deciden que interesa a la gente y que, al día siguiente, no tiene ningún interés.

-¿A qué se refiere?

-La actualidad es mentira. Crean el suceso: se inventan la actualidad para poder venderlos cada día. En cambio, el interés real de una foto es personal, individual y eterno.

-Por ejemplo.

-Decidí fotografiar todo Nueva York en un solo viaje de autobús.

-¿Por qué?

-Curiosidad personal. Ya le he dicho.

-¿El poeta Allen Gingsberg le daba ideas?

-Allen amaba a la gente. Se interesaba por cada ser humano que conocía. Yo era tímido e interponía la cámara entre la gente y mi corazón. Lo envidiaba. Vi a Allen la noche antes de morir en su casa de Nueva York. Tenía planes y más planes. Siempre que paseo por Manhattan recuerdo su verso: "Black people walk on the street thinking about unobtainable dollars" ("Y los negros van por la calle pensando en dólares inalcanzables").

-E hizo usted esa película sobre los Rolling

-Les seguí toda una gira: Cocksucker blues:no les gustó.

-Demasiado realista, tal vez.


-Una estrella del rock no puede asumir dosis demasiado elevadas de realidad; tal vez de otras cosas, sí, pero no de realidad.

-Su película sobre el hermano catatónico de Orlovsky es estremecedora.

-A veces hacemos cosas que sólo adquieren sentido si vivimos lo bastante para encontrárselo, como aquella película. Ahora soy viejo.Me cuesta ir a mear o me meo encima, se me rompe todo,... ¿sabe? Soy un poco catatónico, pero encima gruñón.

-¿Aún hace fotos?

-Escribo cartas. Es todo, pero ¡ah!, pese a todo, ¡la vida es dulce y todavía es buena! Ya sólo vivo para estirarme al sol y recordar cosas que tal vez ni siquiera he vivido.

-¿Y Pull my Daisy, manifiesto beatnik?

-Esa película la hicimos todos: Kerouac, Orlovsky, Gingsberg. Tal vez no sabíamos lo que queríamos, pero supimos rechazar lo que no queríamos.

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