martes, 30 de noviembre de 2010

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La capilla (I)



Cámara: Digital Harinezumi, Ver. 2.0

José Manuel Navia



"Mi fotografía más personal nace a partir de mi trabajo documental. La literatura nutre mis imágenes, de raíz profundamente ibérica. Siguiendo esa huella viajo por el mundo". (J.M. Navia)

¿A una buena novela le sobran las imágenes como a una buena foto le sobran las palabras?

Podríamos decir que en principio sí, pero depende. Hay veces en que palabra e imagen conviven bien y crecen una junto a otra. Además no olvides que los escritores hablan mucho de "imágenes literarias"...

¿Qué te ha ido sobrando conforme han pasado los años?

Uff, muchas cosas. En lo puramente material, buena parte de los cachivaches de mi equipo: ahora basta con una buena cámara, una o dos ópticas y poco más. Y en lo demás... he ido intentando que la vida me fuera enseñando a ser cada vez más austero, para así gozar de mayor libertad.



Es casi España y sin embargo sigue estando lejos. ¿Qué tiene Portugal?

La fascinación de lo cercano, lo que podemos comprender, una cultura compartida; y a la vez la fascinación también de lo que siendo cercano, es distinto, y por ello nos complementa y nos ayuda a definirnos.

"Lo que nosotros vemos de las cosas son las cosas". Lo dijo Fernando Pessoa. ¿Valdría como título para esta entrevista?

No estaría mal. Sí, soy de los que cree que es nuestra mirada la que inventa el mundo.

¿Qué tiene Machado que enseñarle a un fotógrafo?

¡Tanto! Por resumir, digamos a que a distinguir los ecos de las voces.



Tú que has viajado... ¿el hombre es igual en todas partes?

En lo esencial creo que sí: los mismos miedos, los mismos afanes, el deseo de que sus hijos vivan mejor que ellos... y en lo más superficial, deliciosamente distintos.

¿Olvidaste el carrete para siempre?

Creo que sí, y a día de hoy, sin demasiada nostalgia.

¿Tanta diarrea digital repercute en la fotografía que se hace hoy? ¿En qué sentido?

El problema no es la fotografía digital, sino el mundo digital: esta civilización del espectáculo y el cambio brutal de valores que ello conlleva. La fotografía en sí, el uso de la cámara para mirar el mundo a través de ella, no cambia tanto como dicen algunos.



Le preguntaron una vez a Billy Wilder si era aconsejable que los cineastas supieran escribir bien. Él respondió que era preferible que supieran leer...

Absolutamente de acuerdo para los fotógrafos (y para cualquier persona ¿no?) Leer palabras y, aunque parezca una obviedad, leer imágenes, y conocer la historia y a los verdaderos maestros del medio.

En tus imágenes hay silencio, reposo y sabor a tiempos perdidos. Eso vende poco hoy, ¿verdad?

No sé, tal vez, pero en cualquier "hoy" cabemos muchos, distintas opciones, y puede que nuestro trabajo no sea masivo, pero si es sincero siempre conectaremos con algunos semejantes. Lo que más me importa es no traicionarme demasiado a mí mismo y respetar a los demás y a la realidad que nutre mi trabajo. Haciendo eso que más me importa he llegado hasta aquí y no me faltan ganas para seguir adelante.

Los genios de la fotografía. Documental. 4 de 4

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Niqab

Me jubilo el mes que viene



Entré en aquella casa antigua como hago casi todos los días. Aunque la empresa ya se ha digitalizado, todavía hay por allí enormes cajones de madera llenos de tipos móviles que alguien junta con paciencia para componer bloques de texto. Volví a comentar una vez más mi intención de hacer un reportaje. El impresor colocó media sonrisa en su boca, se dio media vuelta y soltó con alegría contenida: -Pues si no te das prisa ya no podrás hacerlo. Me jubilo el mes que viene.













Siesta

lunes, 22 de noviembre de 2010

Usa





















En un viaje a Praga, por el centro de la ciudad me despisté un momento del grupo para tomar una cerveza en un bar. Apoyado en la barra y junto a mí, se acomodó este hombre que, sin cortarse un pelo, me dijo que si le invitaba. Mi asombro fue, no porque lo pidiese tan descarado, sino porque me hablase en español sin haberme oído decir una sola palabra. Accedí gustosamente a su petición y lo primero que le pregunté fue que por qué sabía que yo era español, y la verdad es que le resultó muy fácil, me contestó que porque me vio el paquete de ducados. Llevaba unas botas marrones muy gastadas, como de montañero, pero reparadas con unas suelas negras rayadas con alambre incrustado, muy similares al envés de los neumáticos. Unos vaqueros rotos (por uso) y la camisa y gorra de militar, made in usa, que se aprecian en la foto. El buen hombre me comentó que sabía varios idiomas y que cursó estudios universitarios, la verdad es que se le veía bastante culto, aunque ahora no recuerdo qué había estudiado,  así como tampoco su nombre de pila. Estuvimos hablando un buen rato, hasta que uno de mis compañeros pasó al bar para avisarme y continuar con la visita a la ciudad. Mi invitado salió con nosotros y no pude evitar pedirle que me dejase tomarle una foto. Se echó a reír y me comentó que no le gustaba posar, pero en ese momento, y por extraño que parezca, sacó del bolsillo de su vaquero una manzana medio mordisqueada, se situó al lado de un rótulo, que todavía no tengo la más remota idea de lo que significa, dio un bocado a la manzana y sonrió. Todavía, cuando miro la fotografía, su sonrisa me evoca el momento de la conversación como si fuese hoy mismo. Hablamos de Usa, y de perestroïka. Y ahora que lo pienso, creo que no era tan mayor como aparenta, y también creo que hubiese hablado más veces con él.

ByN? Color? Ninguna?



domingo, 21 de noviembre de 2010

Francisco Mata



Mejicano del 58 y con muchos años de oficio. Conocedor a fondo del fotoperiodismo, su obra se ha expuesto en medio mundo. Para saber más, aquí está su web. Nosotros le pedimos conversar y he aquí el resultado.

La tradición pesa mucho en sudamérica. ¿Qué es el pasado, una esclavitud que debemos trascender o una ley que hay que respetar?

Ni una ni otra. Es una circunstancia, es historia y formas de ver el mundo que nos antecedieron, son costumbres que se relacionan con entorno, cultura, cosmogonía y prácticas sociales, es cultura heredada, aprendida y amalgamada, son una base desde donde pararnos para cuestionar nuestro presente y dibujar nuestro futuro, son, al mismo tiempo, materia prima para reflexionar sobre nuestra condición política e histórica, ahí están seguramente muchas de las respuestas para lo bueno y lo malo de ser latinoamericano.

Tú que has viajado tanto, ¿qué tiene sudamérica que ofrecerle al mundo y viceversa?

Todo y nada. La interconexión, la globalidad y la cultura hegemónica homogenizan todo: paisajes, gastronomía, conocimiento cultural, etcétera. Ahora la sociedad en su conjunto responde a patrones distintos donde lo diferente no es ya un valor en sí mismo, son los matices donde se construyen los significados, es en las mezclas y los intercambios donde se generan nuevos sentidos.



Tienes muy buenos trabajos sobre Cuba, un país donde el tiempo se paró hace cincuenta años. Esa magia que encierra Cuba, ¿se perderá algún día?

Sí, sin duda pero sin duda también para dar paso a otra. Cuba es un país que significa muchas cosas al mismo tiempo, desde la muerte de las utopías hasta la constatación de que siempre se puede aguantar más, es un ejemplo palpable del aparente destino negro de Latinoamérica y de la posibilidad de soñar con un mundo posible.

¿La realidad supera a la ficción?

Siempre, hasta que llega la ficción y supera a la realidad.

¿Qué ha cambiado en el oficio desde que empezaste?

Todo, absolutamente todo menos que siempre estará atrás de la herramienta un tipo con curiosidad, ganas de expresarse, de experimentar, de dar su opinión y, sobre todo, de caminar y platicar viendo.



A ojos de un fotoperiodista, ¿el mundo está tan mal como nos cuentan?

Yo creo que está peor y mejor al mismo tiempo, las categorías y la clasificación maniquea de las cosas es algo que estamos superando, la realidad es muy compleja, los procesos sociales son sistemas de alta complejidad, la relación rizomática es cada vez más extendida, entender lo que pasa y definirlo categóricamente ya no es posible.

¿Un buen fotógrafo hace un buen reportaje en cualquier sitio o el escenario predispone de manera concluyente?

Lo que más predispone es qué quieres decir, cuál es tu postura y opinión ante lo que estás fotografiando, el lugar o el tema son secundarios. Siempre prevalecerá la postura del fotógrafo, esto quiere decir su ideología, contexto cultural, concepción del mundo, etcétera.



Conoces grandes ciudades y pueblos perdidos, ¿con qué te quedas para hacer fotos?

En mi caso con las ciudades.

Mucha gente haciendo fotografía... ¿es difícil ser original?

Siempre lo ha sido, siempre es necesario saber cuál es nuestro punto de vista, ahí esta el secreto. En casi doscientos años de que se inventa la fotografía ya se registró todo, no queda nada por fotografiar, lo que quedará siempre son opiniones distintas sobre lo mismo, igual que en la literatura o la pintura por ejemplo.

¿La fotografía está hoy mejor que nunca?

Sí, aunque peor que mañana.

Desguace